La efervescencia de negocios no detiene su soplo refrescante y renovador. De cuando en cuando alguna de ellas nos causa genuina sorpresa.
En particular, analizaremos una propuesta tan interesante como original. Única en la ciudad. Se trata de teatro. Sí, de arte. Una empresa dedicada a la formación teatral y a la representación profesional de obras de teatro. ¡Sí, claro! Pero, entonces ¿Cuál es la novedad?
Pues consiste en la realización de temporadas de selectas obras con cartelera rotativa en su propia sala de teatro con iluminación y sonido profesional con funciones entre jueves y sábados para ¡18 espectadores!
Lo experimentamos de primera mano. Fuimos el jueves 24 a la función de la obra “Malena”, una protagonista y sus conflictos con algún toque de humor. ¡Excelente!
La característica cercanía de los actores de teatro con el público es llevada por ATA al extremo. Desde el arribo al lugar se produce la inmersión en el contexto de la obra. Son obras cortas, pero montadas con el máximo profesionalismo. No hay concesiones ni facilismo en ellas. Sí hay el rigor y la seriedad del compromiso por ofrecer lo mejor del teatro de forma accesible y asequible. Un espectáculo y un privilegio a precio de ración de un buen postre.
Quizás algunos de ustedes estarán sacando cuentas, costos, márgenes y tomen su barbilla tratando de entender cómo funciona.
Porque estamos ante un modelo de negocios valiente que apuesta por insertar el teatro de calidad como opción de entretenimiento y la reflexión en la oferta cultural de la ciudad. Para ello, ponen en primer lugar la satisfacción del afortunado público barquisimetano y eso traerá el dinero. En ese orden, pues al revés no funciona. Primera lección para cualquier tipo de negocio. No obstante, el asunto no se agota allí, puesto que la actividad constante en su propia sala les dará presencia en el mercado cultural y músculo empresarial para afrontar el escalamiento en otros espacios, sean teatros u otras instalaciones donde presentar sus obras al publico, incluso fuera de la ciudad. Segunda lección: El modelo es escalable.
A Telón Abierto ha asumido el enorme desafío de abrir camino. No será una tarea fácil y nada está seguro. A las dificultades propias de cualquier iniciativa de negocios se suma la duda existencial que trae consigo toda innovación, suerte de To be or not to be empresarial, ¿No existía porque a nadie se le había ocurrido o porque no era negocio? That´s the question! Su respuesta está llena de talento, visión, pasión, creatividad y mucho trabajo.
A sabiendas de que la jornada del espectador es un viaje pleno de detalles que resulta en una experiencia memorable o no tanto, A Telón Abierto considera en el diseño y la realización de sus productos desde el momento cuando el espectador se entera de la función, compra las entradas personalizadas, llega, es recibido y sumergido en la atmósfera de la obra aún antes de la verificación para el ingreso a sala, degusta el buen café ¡detallazo!, disfruta la función y después la “sobremesa” de la experiencia y la reflexión. En esa noción de la jornada del espectador en ATA podemos observar la integración de dos partes en el producto que disfruta el espectador.
Por un lado, la trastienda, en este caso podríamos decir los entretelones aunque no se trate directamente con libretos, escenografía ni personajes y sí con los elementos organizativos y de gestión, que abarcan marketing, comercialización, gestión y administración y que son en conjunto el complemento de la otra parte, es decir, la representación de la obra en sí. Esa noción integral sigue las técnicas más efectivas de desarrollo de productos. Tercera lección: Desarrolla un Producto Mínimo Viable de calidad, llévalo al público, aprende y mejóralo rápidamente, porque siempre, siempre hay espacio para la mejora. Lo dice Toyota.
En resumen, ATA plantea un modelo de negocios que mezcla calidad, escalabilidad y mejora rápida en un entorno difícil con la finalidad de dar satisfacciones al público y consolidar la empresa de teatro. Un aplauso por eso. Y a ustedes, no pierdan la oportunidad de vivir esta experiencia única y limitada.
Daniel Rojas Rivero

